Primer día de trabajo, los nervios.
Combatí los nervios del primer día; ¿Empezás en un trabajo nuevo y la ansiedad te está matando? Te propongo que leas este artículo y sabrás como mantener la calma e impactar a tus compañeros desde el primer minuto. ¡Que no cunda el pánico! El secreto esta en que te muestres lo mas profesional posible. Partamos de la base que nadie dijo que es fácil, vas a necesitar un período de adaptación cuando empieces en un empleo nuevo. Pero esto no significa que ser el "nuevo" tenga que paralizarte ni que olvides los méritos que te llevaron hasta Ahí. ''Los nervios del primer día son normales, tanto cuando cambias de trabajo como cuando acaban de ascenderte", dice Penny Ferguson, autora de Transforma tu vida.
Para que los nervios no te traicionen a último momento, seguí mis consejos ¡y entra a tu nuevo trabajo por la puerta grande!, La primera impresión es la que cuenta. Trata de no desentonar ni sentirte incómodo. Pensa que estás ahí porque lo vales.
Otra manera de deslumbrar sin ser encasillado como “una diva” es imitar la actitud de un amigo o antiguo colega a quien respetes mucho, Pensá en la última vez que charlaste con el y escribí los detalles que te parezcan importantes: sus tonos, su manejo de los temas, la forma de escucharte y mirarte, los gestos... Repetí este comportamiento y sorprende a tus compañeros.
¿Miedo a no cubrir las expectativas?
Aténete a los hechos; si te dieron el trabajo es porque creen que sos capaz de realizado. Lo suficientemente bueno. En vez de entrar en pánico cuando te den tu primera gran tarea, pensá qué necesitas para cumplida y hacete preguntas concretas “¿A quién puedo pedirle ayuda?”, “¿Qué búsquedas tengo que hacer?”.
¿No hay onda con los nuevos colegas?
No siempre podes caerle en gracia a todo el mundo. Pero sí dejar en claro que te gustaría llevarte bien con tus nuevos compañeros. Si el feeling no se da, tenes que descubrir por qué. (Puede ser que estés dando una imagen fría y distante o, todo lo contrario, pegajosa)
Consejo: Crea vínculos con una persona a la vez y dándote a conocer.
En la zona muerta
Cuando llegas a tu escritorio y te encentras con el desorden de tu predecesor o te das cuenta de que la ubicación que te tocó te deja fuera de toda acción, no te queda otra que mantener la calma y tener paciencia. Cuando se te presente la oportunidad, cambiate de lugar, exponiendo razones concretas como “la luz es escasa; Además, acércate a la gente con la que te gustaría estar sentada y mantené la buena onda. Recordá que éste no es momento para lamentarte, sino para demostrar cómo podes manejar las nuevas situaciones que se te presentan.
El Hombre Gay