El matrimonio gay en Suecia es un hecho
Suecia se ha sumado a la lista de Países que aprueban y apoyan la unión civil y religiosa de parejas de un mismo sexo. A partir del año 2009 Suecia ya brindará la posibilidad a la comunidad homosexual de contraer matrimonio según informo Fredik Reinfeldt, primer ministro.
Por estas horas, Fredik Reinfeldt, primer ministro de Suecia, confirmo que en el 2009 Suecia se prepara para aprobar la ley que permitirá contraer matrimonio a las parejas homosexuales. Recordemos que países como Argentina, Holanda, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica y Noruega ya cuentan con la probación del matrimonio gay.
Casarse en Suecia: Si bien desde hace ya 13 años (1995) Suecia cuenta con una Ley que permite la unión civil entre homosexuales, además de otorgar a los matrimonios gay similares derechos que a los matrimonios heterosexuales, incluida la adopción, lo cierto es que en Suecia persistía la discriminación hacia la comunidad homosexual a la hora de contraer verdadero matrimonio.
Seguramente todos nos estamos haciendo la misma pregunta ¿Qué hace pensar que esta vez la ley se cumplirá y no habrá discriminación?
La respuesta a la pregunta: El gobierno sueco, sustentado por una coalición de cuatro partidos de centro-derecha encabezada por el Partido Moderado (miembro del Partido Popular Europeo), se propone acabar definitivamente con dicha situación. De los partidos de la coalición de gobierno, solamente el Partido Democristiano se opone, pero sus votos no son imprescindibles para aprobar la ley, que contará además con el apoyo del Partido Socialdemócrata, ahora en la oposición.
Dato Curioso: Además de la aprobación de la tan ansiada Ley, los matrimonios homosexuales podrán ser celebrados por la Iglesia Luterana, la confesión cristiana mayoritaria en Suecia.
¿Cuándo se concretará este sueño para los ciudadanos de ese país? La aprobación de la ley está prevista para mayo de 2009. El modelo que previsiblemente se seguirá será el español, es decir, reformar el Código Civil eliminando los términos "esposo" y "esposa" y utilizando una redacción neutra respecto al sexo de los contrayentes, de forma que el marco jurídico sea exactamente el mismo independientemente de si el matrimonio lo contrae una pareja heterosexual u homosexual.