Chacras eróticos

Seguramente escuchaste hablar de los centros de energía espiritual del cuerpo; los chacras. ¿Pero sabías que también hay puntos de energía erótica, que pueden ser estimulados para proporcionar placeres divinos? ¡Activa los chacras eróticos de tu pareja!. Para levantar la temperatura de un hombre, por regla general, no se necesita mucho. Pero algo de creatividad siempre ayuda, Y es ahí dónde entra la milenaria técnica hindú que estás por aprender. ¿Listo? La idea es que tus manos hábiles logren explorar los chacras eróticos de tu amor o puntos donde la energía sexual esté adormecida, y los despierten. Así, a la hora del sexo su cuerpo va a estar doblemente receptivo.

Para dominar esta técnica, seguí nuestro paso a paso de suaves y apasionados masajes desde la cabeza hasta, bueno, vos sabes. Lo excitante de todo esto es que él se va a sentir bien predispuesto, pero nada relajado. Al contrario, estará poco dócil, que es lo más interesante.

Chacra-erótico LOS OJOS

En la previa, ¿tenes la costumbre de dar unos besos, masajes y,., al grano? Muchos actúan así por instinto, pero es un gran error. La llave ¡para controlar su deseo está justamente en tu habilidad de, primero, domar a la fiera. Esto significa comenzar el juego erótico bien arriba, por los ojos.

Sentado en tu cama hace que se recueste en tus hombros de modo que tu cabeza quede inclinada sobre la de el. Ahora con tus pulgares presiona suavemente el punto central debajo de cada uno de sus ojos (en una escala del uno al diez, la presión no debe superar un dos), Mantené por cinco segundos y luego seguí con pequeños y delicados movimientos circulares durante dos minutos. Al estimular esa región, estarás ayudando a tu chico a relajar su mente, vaciarla de cualquier tipo de preocupación y a concentrarse sólo en los placeres.

Chacra-erótico EL CUELLO

Luego de haberte concentrado en su mente, focalízate en su corazón, En este caso, los puntos clave son los músculos que están en la zona al costado del cuello, cerca de las orejas. En la misma posición en la que estaban, pedíle que gire su cabeza hacia el lado derecho, de modo que puedas trabajar su parte izquierda. Esto es muy importante: se debe estimular un lado por vez comenzando siempre por el izquierdo (ya vas a entender por qué). Despacio y aplicando una suave presión, deja que la palma de tu mano se deslice por el cuello hasta el hombro. Al realizar este movimiento hacia abajo, estarás ayudando a enviar un flujo de sangre hacia el corazón.

Experta como sos, ya percibiste que en el lado derecho del cuello tenes que hacer lo contrario. O sea, desliza la mano hacia arriba, en dirección hacia la oreja. Esto reenvía la sangre hacia el cerebro. ¿El resultado? Mejora la circulación y también la disposición para el sexo. Un consejo bonus: lo ideal es repetir varias veces este movimiento subibaja, y siempre sin ningún tipo de apuro.

Chacra-erótico LA MUÑECA

Ahora vienen las zonas más osadas. Pedíle que se recueste de costado, a borde de la cama y con los brazos sobre su cabeza. Recostate detrás de él y toma sus brazos. La idea es hacer que tu chico se sienta indefenso; Sin reacción.
Con los pulgares busca la depresion de la muñeca justo entre la mano y el brazo. Presiona y masajea esa zona durante unos cinco minutos (con un nivel de presión razonable, tipo cinco), Relaja la presión por unos cinco segundos. Repeti durante tres a cinco minutos.
La sensación que provoca este estímulo es de descargas eléctricas agradables. Pero si lo que quieres es disparar su libido por las alturas, ejecuta este ritual erótico arrodillado sobre sus espaldas.

Chacra-erótico EL HUESO SACRO

A esta altura, si pensás que el pobre hombre está sin ningunas ganas de seguir, te equivocas. El secreto está en postergar lo más posible la relación sexual. Es momento de que se recueste boca abajo. Este chacra es conocido como el origen de la evolución: se trata del sacro, el hueso en la base de la columna. Apoyando la muñeca en su espalda, presiona con la punta de los dedos mientras los deslizas desde arriba hacia abajo por toda la zona. Si tenés alguna duda sobre el tipo de movimiento a realizar, imaginá que estas sacando las migas de una mesa.
Comenza ejerciendo poca presión y aumenta a lo largo de cinco minutos.

Chacra-erótico LA PELVIS

Pedile que se ponga boca arriba y vas a ver el efecto de todo lo que hiciste hasta ahora, ya que tendrá una erección sin lugar a dudas. Solo falta el último paso.
El objetivo es la región entre el ombligo y el pubis. Provócalo, enloquécelo con besos y mordisquítos durante unos minutos. Después, empezá a bajar por el lado interno de sus muslos, evitando estimular directamente los genitales, que sólo debes rozar con el brazo, casi sin querer. Será como jugar con gasolina en un incendio. Pero acepta esta sugerencia: presta atención a su perineo (k zona entre el aun y los testículos). Si presionas delicadamente y realizas movimientos circulares con el dedo, estarás masajeando la próstata, que colaborará en la eyeculación.
No es que esté necesitando eso, como te darás cuenta en el instante en que termines con el masaje. Por cierto, esto será sólo el comienzo.
 

El hombre gay.

Fuente: Cosmopolitan


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